Los leggings dominan el mundo

Los leggings dominan el mundo

Hace varias semanas un empleado de United Airlines decidió frustrar que dos chicas abordaran un vuelo Denver – Mineápolis por un discernimiento imprevisto: llevaban leggings y eso, según el empleado violaba los estatutos de la empresa aérea. Se añadía así un nuevo episodio a la controversial semblanza de los leggins, una obra que a pesar de parecer bastante noticia acompaña a los organismos cabales al menos desde el Renacimiento.

¿Qué son los leggins?

Antes de ser empleados como vestimenta deportiva, los leggings estuvieron contiguo a las prácticas de la Equitación y en general al universo de los caballos, en pelea a otras prendas femeninas menos apacibles y seguras para esos requisitos como las faldas o los vestidos.

El término leggings data de múltiples siglos detrás sin embargo el final se ha extendido últimamente y se aplica a los pantalones que se usan para acudir al gimnasio o para la práctica de yoga. En Estados Unidos su uso se asocia a los calentadores que usaban algunas comunidades nativas americanas y que se fueron transformando a medida que iban siendo adoptados por los colonizadores. También eran útiles para las compañeras dado que cumplían la representación de avalar sus piernas de las plantas y los animales y ocultar sus tobillos cuando la etiqueta así lo requería.

En Europa la palabra alude a algo más que un calcetín grueso. Los calcetines se inventaron en el siglo Xvi sin embargo hacia el siglo Xviii los varones ahora habían obtenido que el calcetín les cubriera toda la pierna para defenderse del frío. Se fabricaban de lana o hilo, incluso de piel y eran usados por caballeros, trabajadores o generales. Resultaban verdaderamente útiles para proteger las piernas de los que iban de persecución o de los que arriesgaban el pellejo en el campo de batalla.

Tendrían que superar diversos siglos para que los leggins se transformaran en una prenda más fashion que eficaz, sin extraviar por supuesto su atributo de prenda apacible y protectora, sin embargo finalmente se convirtieron en algo más que simples pantalones.

En 1959 el químico Joseph Shivers desarrolló una fibra sintética que podía dar un estirón hasta un 600% de su talla original y regresar a su forma original sin grandes melodramas, y este fue el fundamento de la edad de dinero de los leggings, que aquí hasta hace nada llamábamos mallas. La llamada Fiber X acabo siendo lo que ahora conocemos por Lycra o Spandex. La imaginación tecnológica democratizó el uso de los leggings que en el siglo Xx vio un rápido incremento y múltiples picos en los que se colocó textualmente en la cúspide de las tendencias de moda.

¿Qué opinan de los leggins?

Los leggings han estado en el punto de mira varias sucesiones, se han tenido que restringir en algunos seminarios porque “distraían a los estudiantes”. Este fue el raciocinio que empleó un instituto de Illinois para prohibirlos en 2014 . En 2016 otro instituto de Carolina del Norte los prohibió cerca de los pitillos porque, dijeron, las chicas con sobrepeso sufrían hostigamiento cuando usaban estas prendas.

El último evento es el que inicia esta historia, dos chicas inválidas de acopiar su vuelo por probar abordar al avión enfundadas en sus leggings. Muchas administraciones ven la enésima manifestación de sexismo y machismo en todas estas censuras y líos continuos por el uso de los leggings. No obstante, los analistas aseguran que en 2016 las ventas online de leggings aumentaron un 41% respecto a 2015, unas ventas que superaron a la de los jeans para mujeres, debido probablemente a que es una pieza más polifacético con la que se puede marchar, hacer ejercicio, asistir a la sucursal y inclusive viajar en avión … excepto en United Airlines.

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