Tratamiento para los callos y cual es el mejor de todos

tratamiento para los callos
El tratamiento para los callos. Algo que siempre hemos tenido que hacer. Los callos son tan frecuentes que todo el mundo los ha padecido en algún momento de su vida. Pueden ser tratados en casa y en los casos más severos es necesaria la ayuda de un podólogo. Un callo es una zona localizada de la piel en la que se forma una dureza debido al roce o presión repetidos sobre ella.

Los callos pueden aparecer en cualquier parte de la piel que esté sometida a una sobrecarga excesiva. Un callo se reconoce como un fragmento de piel más dura, engrosada que tiene una coloración amarillenta en comparación con la piel que lo rodea. Suelen tener forma de cono. Los callos que aparecen entre los dedos de los pies pueden ser de consistencia algo más blanda.

Los síntomas varían considerablemente de unas personas a otras e, incluso, en un mismo individuo cuando adoptan distintas localizaciones. En ocasiones pueden ser difícil distinguir un callo de una verruga plantar. En general éstas son, al comienzo pequeñas y dolorosas a la presión. Cuando están más desarrolladas la típica apariencia de verruga sólo aparece al eliminar la capa de la piel que la recubre.

Tratamiento para los callos

Los callos se curan eliminando el exceso de piel que está provocando la inflamación del tejido subcutáneo, pero nunca debemos olvidar que un callo se produce como una respuesta defensiva de la piel ante una agresión externa, así que, como siempre el mejor tratamiento es evitar que se desarrollen, corrigiendo los factores desencadenantes.

Después de un baño prolongado que humedezca la piel del callo, lo frotamos con piedra pómez. En algunas personas esto es suficiente para prevenir el desarrollo excesivo. Cuando esto no sea suficiente, eliminaremos las capas superficiales con una cuchilla o, mejor, con instrumentos diseñados a tal efecto. Todo el material que se utilice ha de estar siempre perfectamente limpio, y si es posible, estéril.

La piel se va eliminando progresivamente hasta que aparece una capa de piel suave y blanda. No se debe atravesar esta capa porque se producirá una hemorragia y consecutivamente aparece la posibilidad de que se presente una infección.

Existen en el mercado apósitos que disuelven los callos por mecanismo químico. Una sustancia con el 40% de ácido salicílico se fija a la parte interna del apósito. Este se debe aplicar directamente sobre el callo durante 24 horas. Cuando se levanta, se lava la piel y se frota con una piedra pómez. Si una aplicación no es suficiente, se pueden realizar las que sean necesarias.

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